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Los voluntarios están desesperados. La situación por la que atraviesan los perros del refugio se tornó crítica y es necesario una solución urgente por parte del Estado.

Ante un problema de gran magnitud, las causas son múltiples. No obstante, si hablamos de aquellos que afectan a los animales no humanos, los motivos casi siempre pueden reducirse a la discriminación a la cual los sometemos, considerándolos seres inferiores que no merecen respeto. Todo lo demás, es consecuencia de esta idea.

HISTORIA:

El refugio fue construido hace más de 20 años por la Municipalidad de Pehuajó. Actualmente trabajan allí 3 empleados: el municipio paga un sueldo, mientras que los otros son abonados por la Sociedad Protectora de Animales Pehuajó (SOPAP) con recursos propios: donaciones, eventos que se realizan para obtener algún dinero y cuotas de los socios.

A lo largo del tiempo han debido afrontar muchos problemas, pero nunca se había llegado a la situación actual. El frigorífico de la ciudad (lo cual nos invita a reflexionar sobre otros animales) históricamente proveía desperdicios que constituían el principal alimento de los canes. Pero en el mes de marzo debió cerrar sus puertas, produciéndose un antes y un después para el refugio.

Desde entonces, la comida se compró mayormente con lo obtenido de la venta de terrenos donados por el Municipio el año pasado, pero ese dinero se terminó. Además deben afrontarse mensualmente importantes gastos veterinarios.

Cabe destacar que durante todos esos años el Estado no desarrolló políticas públicas que involucren planes educativos sobre derechos animales y la realización de castraciones masivas suficientes, con lo cual la cantidad de perros y gatos en las calles -y por ende en el mismo refugio-, no hizo más que continuar en aumento.

SITUACIÓN ACTUAL

Los particulares continúan donando alimentos, pero no es suficiente. De persistir esta realidad sin soluciones por parte del Estado, se evalúa la posibilidad de largar a la calle los 700 perros del refugio antes que dejarlos morir de hambre, según explicó Marcela Fallico a Radio Mágica el pasado mes.

Por ello la ONG solicita constantemente ayuda a través de su página de Facebook antes de llegar a tomar esa drástica decisión, que por otra parte incrementaría la población en situación de calle.

Los hechos demuestran una vez más que los refugios nunca son la solución, porque desalientan la castración de machos y hembras, dado que al existir un lugar donde dejarlos, la comunidadque no ha recibido educación- considera que es más simple llevarlos allí que castrarlos y controlar que no nazcan más. Se crea la concepción de que son “descartables”, siendo más las personas que los abandonan en la puerta que las que se acercan a adoptar. Y lo que alguna vez se pensó como un lugar de contención termina en hacinamiento, peleas, enfermedades y muerte.

Por otra parte, con los recursos que se invierten para mantener un refugio a lo largo de los años, se podría esterilizar a toda la población canina y felina, y así resolver la problemática de manera definitiva.

SOLUCIÓN:

Es necesario que el Municipio de Pehuajó declare la situación de emergencia e implemente de manera inmediata las siguientes medidas:

  1. Un programa de castraciones masivas, gratuitas, tempranas, sistemáticas y sostenidas en el tiempo
  2. Un plan educativo sobre derechos animales, a través de medios formales e informales
  3. La prohibición de criaderos y la compra-venta de perros y gatos
  4. Un plan de saneamiento del refugio, que involucre una partida presupuestaria de emergencia, estableciendo una proyección de cierre en 3 años. Esto último podrá cumplirse de manera sencilla si implementa correctamente las tres medidas mencionadas anteriormente, las que tendrán un alto impacto positivo, como ser el incremento del número de adopciones y terminar con el abandono.

Y desde la comunidad, nuestra obligación consiste en exigir activamente al Estado políticas públicas que solucionen la problemática, y en replantearnos la relación que tenemos con los demás animales, como primer paso del cambio que ellos necesitan.