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¿Las plantas sienten?

La capacidad de sentir es la facultad de experimentar placer y sufrimiento que tienen ciertos seres vivos a través de un sistema nervioso central (SNC) que procesa información y genera experiencias.

Por ello, los seres sintientes poseen conciencia y dos intereses fundamentales que guían su comportamiento: la búsqueda del placer y evitar el sufrimiento.

  • En animales:

Los seres vivos están sujetos a todo tipo de interacción con el ambiente, ya sea con las características propias de la geografía así como con otros seres. Primitivamente, uno de los hallazgos que los genes “hicieron” para confrontar algunos tipos de relaciones fue la locomoción. Esta capacidad para desplazarse trajo consigo nuevos desafíos.

Las especies que lograron desplazarse se enfrentaron a ambientes más complejos para la supervivencia dado que existe una mayor incertidumbre de situaciones que puedan ocurrir (encontrarse con depredadores, cambios de clima, de terreno, falta de comida, refugio, etc.). De esta manera, un conjunto de genes fue formando un sistema que permitió aprender y responder flexiblemente a los cambios del ambiente, el cual evolucionó en lo que hoy día conocemos como “cerebro”.

Por ello, los animales podemos experimentar, por ejemplo, el dolor que tiene la función de alertarnos y, de este modo, ser conscientes de la posibilidad de alejarnos del peligro para no sufrir un daño o evitar uno mayor si ya fue producido.

En conclusión, la capacidad de sentir fue una respuesta evolutiva desarrollada por los animales para favorecer la supervivencia.

Por otra parte, en julio de 2012, la comunidad científica internacional realizó la Declaración de Cambridge sobre la conciencia en la cual afirmó que los demás animales tienen conciencia, y por lo tanto, sienten y tienen intereses propios.

  • En plantas:

Las plantas no poseen un sistema nervioso central, y por lo tanto no tienen capacidad de sentir, dado que evolutivamente no fue necesario tal desarrollo ya que no pueden desplazarse. Solo reaccionan a estímulos llamados tropismos y nastias.

La comunidad científica internacional rechaza que las plantas tengan un sistema nervioso como los animales. Esta afirmación puede leerse en el artículo Plant neurobiology: no brain, no gain? publicado en la revista “TRENS in plants sciencie” en marzo de 2007. El texto es una declaración de 33 expertos en fisiología vegetal de institutos de investigación y universidades de todo el mundo.

En otras palabras, solo los animales podemos experimentar placer o sufrimiento por poseer un sistema nervioso central que nos permite tener conciencia e intereses propios.